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Develan factores que inciden en el éxito de las aves no nativas en la ciudad

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miércoles 1 de diciembre de 2021

  • Investigadores del Centro ANID CAPES, y otras instituciones, analizaron la historia de las introducciones de aves no nativas, para explorar la posibilidad de que los humanos estén, involuntariamente, introduciendo especies “pre-adaptadas” para subsistir en la urbe. El Estudio fue publicado en la revista Ecography.

Un reciente estudio –llamado Invasion success and tolerance to urbanization in birds– analizó las razones que podrían explicar el éxito que diversas especies exóticas tienen a la hora de asentarse en ambientes urbanos, en contraste con las especies nativas que habitan en las cercanías de estas mismas ciudades.

Combinando datos históricos de introducciones biológicas con información sobre ensambles de aves a lo largo de gradientes urbanos-silvestres, los investigadores exploraron la posibilidad de que los humanos estén, involuntariamente, introduciendo especies “pre-adaptadas” para subsistir en la ciudad, una hipótesis poco explorada para explicar el éxito de las invasiones biológicas.

Entre sus principales preguntas, estuvo el confirmar si las aves no nativas introducidas eran más exitosas en ambientes urbanos que en áreas circundantes menos intervenidas, para luego investigar si aquello, podía deberse a que las aves que habitaban ambientes perturbados por actividades humanas en sus hábitats de origen eran más susceptibles de ser capturadas, transportadas e introducidas en otros hábitats.


Citadinas por naturaleza 

El análisis de más de 200 ensambles aviares alrededor del mundo confirmó que las aves no nativas restringían su presencia casi exclusivamente a las ciudades. De hecho, en las zonas más urbanizadas estas aves alcanzaban las más altas densidades.

Asimismo, el estudio develó dos líneas de evidencia que sugerirían que, efectivamente, las aves asociadas con ambientes urbanos en su rango de distribución nativa son más susceptibles de ser introducidas por los seres humanos. La revisión del registro histórico de invasiones biológicas alrededor del mundo, corroboró que, a lo largo del tiempo, especies naturalmente presentes en ambientes alterados por actividades humanas no sólo tienen mayor probabilidad de ser introducidas, sino que, además, la frecuencia de introducción es mayor cuando éstas provienen de ese tipo de ambientes, que cuando no.

Una de las principales dificultades que tuvieron los investigadores se produjo a la hora de confirmar si la tendencia a introducir con mayor frecuencia especies asociadas a ambientes altamente intervenidos se sigue observando hasta nuestros días.  “La comercialización de vida silvestre es una de las principales fuentes de nuevas introducciones a nivel global”, explica César González, investigador del Centro de Ecología y Sustentabilidad, CAPES –que hace parte de la red de Centros ANID–. “Sin embargo, los datos asociados a estas prácticas, en muchos casos ilegal, es difícil de conseguir”. Para sortear este problema, González y su equipo utilizaron la información entregada por CITES (Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres).

¿Fuerza en los números o pre-adaptadas para la conquista?

Sobre la pregunta si, una vez introducidas, las especies provenientes de ambientes alterados por actividades humanas tienen más chances que otras de establecerse y prosperar en el lugar de introducción, el análisis histórico de estas introducciones no fue categórico. Sin embargo, el estudio si arrojó evidencia de que, en el segmento de las aves que provenían de los ambientes más altamente perturbados por la actividad humana, como las grandes ciudades, las posibilidades de éxito aumentaban. “Esto fue aún más claro” aclara el ecólogo, “cuando introducimos una medida más fina de tolerancia urbana entre las especies: la probabilidad de establecerse fue mayor en aves tolerantes a la urbanización, independiente del método usado para medir esta tolerancia”.

Pero, ¿cuál era el factor determinante del éxito de estas especies? Los resultados del estudio parecen indicar que la respuesta no sólo se halla en el hecho de que éstas especies sean introducidas en un mayor número en estos ambientes (lo que en biología de las invasiones se conoce como “esfuerzo de introducción”). De hecho, el análisis de los datos históricos indicó que las especies tolerantes a la urbanización no eran necesariamente introducidas en grandes cantidades. En cambio, los investigadores hallaron evidencia de que el éxito de estas especies al establecerse estaba relacionado con poseer atributos que facilitaban su permanencia en los nuevos ambientes.

“El esfuerzo de introducción, esto es, el número de individuos de una especie y/o el número de eventos de introducción de una especie, es uno de los principales factores que explican el éxito de establecimiento de especies no nativas en nuevas regiones” aclara González. “En aves, existe un buen registro histórico sobre el esfuerzo de introducción. Utilizando estos datos, primero testeamos si las especies que toleran la urbanización registran un mayor esfuerzo de introducción que especies no tolerantes a una vida urbana, hipótesis que nuestros análisis no respaldan. En segundo lugar, hemos estimado el potencial invasor de una especie considerando el esfuerzo de introducción (es decir, removiendo este efecto estadísticamente), y testeado su relación con la capacidad de tolerar ambientes urbanos. Lo anterior, nos permitió controlar estadísticamente este esfuerzo de introducción y dar respaldo al rol de las pre-adaptaciones como un importante factor que determina la relación entre capacidad de tolerar la urbanización y el éxito de establecimiento en nuevos ambientes.

Fuente: CAPES

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